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En los últimos meses, el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) no ha dejado de crecer. De hecho, ya son más de 4.4 millones de contribuyentes los que tributan bajo este esquema, convirtiéndolo en uno de los regímenes fiscales más utilizados en México.
Y esto ha hecho que muchas personas se pregunten:
“Si tantas personas se están cambiando a RESICO, ¿yo también debería hacerlo?”
La respuesta no siempre es sí.
Aunque para muchos representa un ahorro importante en ISR y un cumplimiento fiscal más sencillo, no es el régimen ideal para todos.
Aquí te explicamos cómo funciona, quiénes pueden tributar en él y qué aspectos deberías analizar antes de hacer el cambio.
¿Qué es RESICO?
El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) es un régimen fiscal para personas físicas que comenzó a operar en 2022.
Su objetivo fue facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales para pequeños contribuyentes, profesionistas independientes, freelancers, comerciantes y emprendedores.
La principal diferencia frente a otros regímenes es que el ISR se calcula mediante tasas reducidas sobre los ingresos efectivamente cobrados, simplificando el proceso para muchos contribuyentes.
¿Por qué tantas personas están eligiendo RESICO?
Hay varias razones que explican su crecimiento.
ISR con tasas reducidas
Uno de sus mayores atractivos es que las tasas de ISR pueden ir aproximadamente del 1% al 2.5%, dependiendo del nivel de ingresos.
Esto puede representar un ahorro considerable frente a otros regímenes fiscales.
Sin embargo, es importante recordar que no todas las personas pagan únicamente el 1%. La tasa varía según los ingresos obtenidos.
Declaraciones más sencillas
El SAT utiliza gran parte de la información de tus CFDI para precargar las declaraciones, haciendo el proceso mucho más ágil.
Si mantienes una facturación ordenada, presentar tus impuestos suele ser mucho más sencillo.
Menos carga administrativa
Muchas personas encuentran en RESICO un régimen más práctico para cumplir con sus obligaciones fiscales sin procesos tan complejos.
Pero… ¿RESICO le conviene a todos?
Aquí está la parte más importante.
La respuesta es no.
Cada contribuyente tiene una situación diferente y, aunque RESICO ofrece beneficios importantes, existen casos en los que otro régimen puede resultar más conveniente.
¿Quiénes pueden tributar en RESICO?
En términos generales, pueden hacerlo personas físicas que:
- Realicen actividades empresariales o profesionales.
- Obtengan ingresos anuales de hasta 3.5 millones de pesos.
- Cumplan con los requisitos establecidos por el SAT.
- No se encuentren dentro de los supuestos de exclusión previstos en la ley.
¿Qué obligaciones siguen existiendo?
Uno de los errores más comunes es pensar que entrar a RESICO significa olvidarse del SAT.
La realidad es distinta.
Si tributas en este régimen todavía debes cumplir con diversas obligaciones, entre ellas:
- Emitir facturas cuando corresponda.
- Presentar declaraciones.
- Mantener actualizada tu información fiscal.
- Cumplir con las obligaciones relacionadas con el IVA cuando tu actividad lo requiera.
¿Puedo deducir gastos?
Este es otro punto que suele generar dudas.
En RESICO para personas físicas no se aplican deducciones autorizadas para disminuir el ISR mensual, como ocurre en otros regímenes.
Por eso es importante analizar tu caso antes de hacer el cambio.
Si tu actividad genera muchos gastos deducibles, quizá otro régimen sea más conveniente.
Particularidades que debes considerar
Antes de decidir cambiarte a RESICO, toma en cuenta lo siguiente:
- No todas las actividades son compatibles con este régimen.
- Si dejas de cumplir los requisitos, podrías salir de RESICO.
- Las tasas reducidas no significan que todos paguen exactamente el mismo porcentaje.
- El IVA continúa aplicando cuando corresponde.
- Cambiar de régimen sin analizar tu situación puede hacer que pagues más impuestos en lugar de menos.
Entonces… ¿vale la pena cambiarse?
Para muchas personas, sí.
No es casualidad que más de 4.4 millones de contribuyentes ya formen parte de RESICO.
Sin embargo, el hecho de que funcione para millones de personas no significa que automáticamente sea la mejor opción para ti.
Cada actividad económica, nivel de ingresos y situación fiscal es diferente.
Por eso, antes de solicitar un cambio de régimen, lo más recomendable es analizar tu caso de forma individual.
Conclusión
RESICO se ha convertido en uno de los regímenes fiscales más importantes de México gracias a sus tasas reducidas y la simplificación en el cumplimiento de obligaciones.
Pero cambiarte únicamente porque “todos lo están haciendo” puede ser un error.
La mejor decisión siempre será aquella que considere tus ingresos, tu actividad económica y tus obligaciones fiscales.
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